lunes, 25 de septiembre de 2017

Reseña: Tú no eres como otras madres de Angelika Schrobsdorff






Título: Tú no eres como otras madres
Autor: Angelika Schrobsdorff
Editorial: Periférica
Género: Narrativa, Biografías

Sinopsis
La narración de Angelika Schrobsdorff recons­truye la vida real e inconformista de su madre, una mujer nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín, liberada de los prejuicios de su tiempo y deseosa de casarse con un artista (y no con el «exce­lente partido» que le han buscado, un comerciante opulento y maduro). Así, Else vivirá de lleno el nacimiento de un nuevo mundo junto a la culta bohemia berlinesa de los «locos años veinte», un periodo en el que tendrá tres hijos de tres padres diferentes, fiel a las dos promesas que se hizo de jo­ven: vivir la vida con la máxima intensidad y tener un hijo con cada hombre al que amara. Ésta es, por tanto, la historia de una mujer singular y sedienta de independencia, que será arrollada por aquello mismo en lo que se negaba a creer al principio: el presente. Sin embargo, en la dura prueba del exilio, Else encontrará una realidad nueva y reveladora tras una vida que hasta entonces ha estado ente­ramente dedicada a las fiestas, los viajes y el amor.

Opinión
Tú no eres como otras madres fue nombrado Libro del año en 2016 por los libreros de Madrid y en numerosos artículos y blogs lo calificaban como una gran novela.  Así que, cuando mi hermana me habló de ella en muy buenos términos, ya que lo estaba leyendo, había escuchado cosas interesantes. Pero ya se sabe, nada como una opinión cercana para terminar cayendo.

Angelika Schrobsdorff, además de tener un apellido que me cuesta horrores escribir, fue mujer del director de  Shoah (película sobre el Holocáusto), autora conocida por méritos propios y  actriz.  Pero su obra más conocida es esta.

Como dicen muchos de los artículos que se hicieron eco el año que se publicó, este es una novela que habla de un momento determinante para la historia, de una sociedad que no se terminaba de creer lo que sucedía a su alrededor, de una Europa que no supo reaccionar a tiempo y sobre todo, de una mujer libre, adelantada a su tiempo, que vivió todo aquello y de cómo lo hizo.

Angelika retrata a su madre, Else, como una mujer con un carisma increíble, capaz de captar la atención con solo entrar en una sala o emitir una sola palabra.  No era especialmente guapa, ni de cuerpo especialmente arrebatador, pero tenía algo especial.  Se casó varias veces y de cada marido tuvo un hijo.  Se puede decir que amaba a su manera, algo que no todos entendían o aguantaban, pero aun así la querían. 

Los padres de Else, eran judíos, no especialmente observantes de la tradición.  Con afán de que su hija entrara en la sociedad y no se viera recluida solo al círculo judío, la mandaron a una escuela con los demás niños alemanes.  De este modo fue como Else entró en contacto con otro círculo, algo que le marcaría para toda la vida.  Esas amistades, esa capacidad para no verse como una niña judía, de olvidar su raza, de no hacer caso de ella, de verse como una alemana sin más es algo que la define. 
Else representa a esa sociedad que no supo ver lo que venía.  Una sociedad judía que no se sentía atacada, ya que no podía entender que ellos siendo alemanes pudieran ser un problema para alguien.  Y a una sociedad, que vivía al margen del dolor gracias a su mundo de champan, risas, música y arte.

Tú no eres como otras madres es un libro que se va tejiendo poco a poco, con pasos adelante y pasos atrás, con cartas, diálogos, con cambios de narrador…Una historia donde coges cariño a las personas, aunque en algunos momentos no puedas con ellas.  He de ser sincera y confesar que a veces quería matar a Else, me parecía frívola, descerebrada, inconsciente…Pero claro, nosotros sabemos lo que ocurriría, ella no.

El comienzo me costó un poco, pero mas tarde me enganchó y mediada la novela no pude parar, para terminar con un nudo en la garganta que aun hoy al recordarlo me dura.  Hay historias que se quedan y hay personas que se quedan por lo injusto de su destino, aunque desde el principio supieras que no quedaba otra.
Angelika Schrobsdorff narra la historia de su madre, pero también el destino de su familia.  Es curioso el cambio que se efectúa en ella a partir de los dieciséis años.  Vemos un cambio a la hora de hablar de su madre, de dirigirse a ella, de verla, de sentirla.  De verse a si misma, de su lugar en el mundo, de su ser como mujer.  A la vez que una empieza su caída, otra empieza su ascenso.  Y como telón de todo esto Europa, Hitler, el horror y su huida.  Y por supuesto, nuestras ansias por saber qué habrá sido de aquellos que han formado parte de la vida de estas dos mujeres fascinantes.

De esta historia me quedo con momentos  como aquel en el que el hijo de Else, ya fuera de Alemania, va a pedir ayuda a una asociación judía y no se la dan por no ser judío completo, lo que nos muestra como en época de locura y sin sentido, todos perdemos la humanidad en cierto modo. O esos en los que vemos como Else ya no ve a su Berlin, una cuidad tan masacrada por las bombas que es incapaz de reconocer, incluso, la calle en la que creció (en contrapunto con aquellos de los años jóvenes que nos llevaron al Berlin de la risa y la vida).  

Tú no eres como otras madres es una historia real, de una persona real, que vivió una época a su modo y en el final de sus días no se arrepintió de ello.  ¿Fue adecuado? ¿Fue correcto?  No lo se, no somos quienes para juzgarlo.  En esos días los malos eran otros, ella era una mujer vital, alegre, que amo a los suyos y a la vida.  Su hija, Angelika  no maquilla a su madre ni a ella misma en este relato, no vende nada edulcorado y eso siempre es de agradecer.

Entiendo, una vez leído, la opinión de los libreros. Supongo que les tendré que hacer mas caso la próxima vez.

Estantes de papel

4 comentarios:

  1. No conocía el libro pero me ha encantado tu reseña y me has dejado con la duda. Un besote :)

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    1. Hola
      Por desgracia es una novela que, salvo en determinados círculos, ha pasado bastante desapercibida en la blogosfera y es una pena. Merece la pena
      Besines

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  2. Leyendo tu reseña tengo cierto "cargo de conciencia" o "culpabilidad" por no haberme unido a la lectura, aunque el principio me costara.
    He oído tan buenos comentarios que unidos a los tuyos y a tu reseña me hacen pensar que debería parar e iniciar su lectura de nuevo, tener paciencia y dejar que también a mí me emocione el final.
    Me lo dejo como propósito para antes de que acabe el año.
    Un besín.

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    Respuestas
    1. ¿Culpabilidad? no me seas mema. Cada novela tiene su momento y no lo mismo cuando probaste no era el de esta.
      Ya te dije que yo la he leído con calma ya que me interesaba. Si alguna vez vuelves a ella, hazlo así. Y si no vuelves, es que no era tu historia. Los libros no se ofenden
      Besines preciosa ^-^

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